PT / ES
ENTRIB

Entremés famoso del zapatero sordo

Entremés famoso del zapatero sordo

Hablan en él las personas siguientes:

Un Zapatero
Un Vejete
Un Sacristán
Juana
Susana
Sale el Zapatero con recado de trabajar.
ZAPATERO
Aunque un hombre se aprique
y ande siempre reventando,
es imposible medrar
sin una mujer al lado.
A Susana quiero hablar
otra vez sobre este caso,
para que habre a su sobrina
Juanilla la del hidalgo.
Mas esto de ser tan sordo
me hace dar a dos mil diablos,
que si no, por mi persona
merecía un obispado.
¡Ah, Dios me dé buena dicha!
Ahora vamos trabajando,
que no ha de tardar Susana
en venir por sus zapatos,
y en viniendo, dentro o fuera,
habemos de echarlo a un lado.
Siéntase a coser, y canta.
Arriba, garamandina,
arriba, garamandina,
escúcheme todo crudo.
Pícase con la lesna.
¡Y el alma que te crió
y el grandísimo borracho,
que a fe, a fe, voto a Dios,
que me he pasado una mano!
Al paño Juana y Susana.
SUSANA
¿No ves aquesto, Juanilla?
JUANA
Todo, tía, lo he mirado,
y me parece muy bien.
ZAPATERO
¿Si traeré yo aquí tabaco?
Saca un papel del seno.
SUSANA
Si a la lesna así la riñe,
se meterá en un zapato.
JUANA
También ella está culpada,
pues se va del pie a la mano.
SUSANA
¿Qué te parece del novio?
JUANA
No me parece muy malo.
SUSANA
Pues ahora vete a casa,
que yo quiero hablarle en tanto.
JUANA
A Dios, tía.
Vase.
SUSANA
            A Dios, sobrina,
que muy buen lance has echado.
Ella nunca ha de saber
que es sordo su enamorado.
Ahora bien, quiero llegar.
Seor maestro, bien hallado.
Hácele cortesías.
ZAPATERO
¿Qué ha de ser? ¡Voto a Dios,
que no sé cómo un cristiano
tiene paciencia!
SUSANA
                       Ya empieza.
Que nada de eso te hablo.
ZAPATERO
Sí, señora, con la alesna,
y entró más de tanto clavo.
SUSANA
¿Quién te dice nada de eso?
ZAPATERO
¿El hueso? Todo hasta el cabo.
Ate usté, por vida suya,
si acaso trae algún trapo.
SUSANA
Sí haré. Direle al oído
lo que con Juana ha pasado.
ZAPATERO
No importa que apriete usté;
más vale que esté apretado.
SUSANA
Mira que he estado con Juana
y acerca de ti la he hablado.
ZAPATERO
¿Salvado?
SUSANA
                ¡Juana!
ZAPATERO
                         ¿Mañana?
¡Norabuena! ¡Por mí, vamos!
SUSANA
Con Juana, digo.
ZAPATERO
Ya entiendo.
¿Y qué tenemos del caso?
SUSANA
Que dice que la respuesta
dará luego de contado.
¿Entiendes?
ZAPATERO
            ¿Que está indispuesta?  
Pues dígame, ¿qué la ha dado?
SUSANA
¡La respuesta!
ZAPATERO
                  ¡Ah!, ya lo entiendo.
¿Y qué tenemos del causo?
SUSANA
Que luego te quiere hablar.
ZAPATERO
Eso no me da cuidado,
porque soy tan bien nacido
como el rey, de arriba abajo.
SUSANA
¡Ay, qué sordera, señores!
Él es sordo temerario.
A Dios; con lo que dijere,
vuelvo luego de contado.
Vase.
ZAPATERO
Esa es merced que usté me hace,
que no merezco yo tanto.
Ahora bien, quiero aderezar
del sacristán los zapatos.
No sé si podré muy bien
coser con aquesta mano.
Siéntase y canta. Sale el sacristán.
SACRISTÁN
Buenos días, seor maestro.
ZAPATERO
No, señor, que en ellos ando.
SACRISTÁN
Que tenga muy buenos días.
ZAPATERO
No he podido remediarlo,
porque he tenido qué hacer;
vuelva usté desde aquí a un rato.
SACRISTÁN
Hombre, que no digo eso.
ZAPATERO
¿Cómo que no fue milagro
de Dios? Si topa en el niervo,
volaba toda la mano.
SACRISTÁN
¿Hay sordera como aquesta?
Hombre, ¿estás dado a los diablos?
ZAPATERO
¿Con la alesna? Sí, señor,
y entró más de tanto cravo.
SACRISTÁN
Hombre, por Dios que parece
que tiras a darme chasco.
ZAPATERO
Sí, señor, todavía escuece,
porque le he echado tabaco
y me hace reventar.
SACRISTÁN
Tú harás reventar a un santo.
ZAPATERO
Descuide usté, que estarán
para la tarde acabados.
SACRISTÁN
¡Acabado estés tú y tu alma!
Sordo, loco, endemoniado,
¿quién diablos te ha de esperar?
ZAPATERO
Ya los llevará el muchacho.
SACRISTÁN
¿Otra? Por Dios que me dan
tentaciones de matarlo.
ZAPATERO
En eso tiene razón;
ya veo que está descalzo.
SACRISTÁN
¿Dígote yo nada de eso?
Hombre, ¿tú eres maza o mazo?
Levántase el zapatero riyéndose.
ZAPATERO
Pues ¿quién se lo ha dicho a usté,
si no está en hora ajustado?
SACRISTÁN
Él dice mil desatinos.
Hace que se va.
Déjame, hombre de los diablos.
ZAPATERO
Allá está su tía a eso,
y si lo deja ajustado,
el lunes, a más tardar,
enviaré por los despachos.
SACRISTÁN
Aquesta es otra locura,
el hombre está rematado.
ZAPATERO
Sí, señor, el señor cura
será fuerza desposarnos.
SACRISTÁN
¡Quédate con Bercebú!
ZAPATERO
Él guarde a usté muchos años.
Digo, si usté está con ella,
dé una puntada en el caso:
dígala que soy buen mozo
y de padres muy honrados.
SACRISTÁN
Por no escucharte me iré,
aunque me ande sin zapatos.
Vase.
ZAPATERO
No tiene usté que volver;
ya los llevará el muchacho.
¡Famoso es el sacristán!
Él me hace mil agasajos.
Yo apostaré que va ahora
y que la mete en los cascos
que soy acá y acullá,
hasta dejarlo ajustado.
¡Ah, Dios me dé buena dicha!
Ahora bien, voy trabajando,
despacharemos al viejo
que tiene acá sus zapatos
días ha y temo que venga
a ver si están acabados.
Siéntase a coser, canta y sale el Vejete.
VEJETE
Servitor, seor maestro.
ZAPATERO
Aún no he hecho más que tomarlos.
VEJETE
Oiga el hombre: buenos días,
que ahora no pido zapatos.
ZAPATERO
Siéntese usté un poquitico;
verá cómo lo despacho.
VEJETE
¿Qué dices, sordo maldito?
Parece que me das chasco.
ZAPATERO
¿Que les eche un taconcito? 
Norabuena, de contado;
aunque harta falta me hace
el tener así la mano.
VEJETE
¿Hay sordera más terrible?
El hombre está rematado.
ZAPATERO
Pues si entra por otra parte,
volaba toda la mano,
porque miré usté qué punta.
VEJETE
¡Mala punta en tu espinazo
se despunte, plegue a Cristo,
sordo, loco temerario!
ZAPATERO
¿El boticario? No, cierto;
yo me curé con tabaco.
VEJETE
Hombre, ¿quieres apurarme?
¿Quieres callar y dejarlo?
ZAPATERO
¡Si digo que no he podido!
Ya los llevará el muchacho.
VEJETE
¡Vive Dios! Mas mejor es
el no hacer de aquesto caso.
Ea, trabajad con brío,
que aquí os estoy aguardando.
ZAPATERO
¿Luego a usté ya se lo han dicho,
(levántase riyendo)
que no está en hora ajustado?
Mas tengo esperanza en Dios
tendrá buen defecto el caso.
VEJETE
Hombre, por las cinco llagas,
que me dejes con los diablos;
que después que aquí he venido
pienso que me has infernado.
ZAPATERO
Pues usté me hará merced,
que si usté mete la mano
en ello, tengo por cierto
que ha de quedar ajustado.
VEJETE
¡Casamentero me hace,
por la mitra de Pilatos!
Hombre, a trueque de no oírte,
me iré, aunque ande sin zapatos.
ZAPATERO
No tiene usté que volver;
ya los llevará el muchacho.
VEJETE
¿Mas que pierdo la paciencia
y te doy cuatro mil palos?
ZAPATERO
Muy bien dice usté en eso,
ya veo que anda descalzo.
Mas mire usté una palabra.
VEJETE
Déjame, hombre. ¿Hay tal pelmazo?
ZAPATERO
¿Conoce usté, ultra de eso,
que ella gusta?
VEJETE
                   ¡Por san Pablo,
que si no es de aqueste modo,
no he de poder remediarlo!
Dale.
ZAPATERO
¡Ay! ¡Valga el diablo su alma!
VEJETE
¡Jesús, y qué mentecato!
Vase.
ZAPATERO
¡Oh, valga el diablo al vejete,
y qué agudo que es de manos!
Él la debe de querer
cuando tanto le ha enfadado,
que yo no le he dicho cosa
que haya podido enojarlo.
Pues, por Cristo, que…
Sale Susana.
[SUSANA]
                                         Lorenzo,
¿oyes? Apriesa, volando,
ponte la capa, que viene
la novia hablando del caso.
ZAPATERO
¡Ahí ha sido con un viejo,
que por poco no le mato!
SUSANA
Despacha; no digo eso.
ZAPATERO
¿Cómo qué? ¿Pues no alzó un palo
y me dio dos o tres muertos?
SUSANA
¡Ella trae lindo despacho!
ZAPATERO
Eso mismo digo yo:
claro es que estaba borracho.
SUSANA
Quiero llegar al oído.
Mira que ya está esperando
la novia.
ZAPATERO
             ¿La noria?
SUSANA
                               No.
La novia está esperando.
ZAPATERO
¿La novia? Ah, ya lo entiendo.
¿Y qué tenemos del causo?
SUSANA
Que está a la puerta.
ZAPATERO
                                ¿Está  muerta?
Se muere por mis pedazos.
Pero digo: ¿si conoce
que soy sordo con mil diablos?
SUSANA
Mira: para todo hay maña.
ZAPATERO
Hable usté un poco más alto.
SUSANA
Para que no lo conozca,
escucha lo que he trazado
y ten cuenta que ha de hablarte
todo lo que aquí te hablo.
Lo primero te dirá:
«Buenas tardes» –lo ordinario.
Luego te ha de preguntar:
«¿Qué hacienda tienes? ¿Qué años?
¿De dónde eres natural?»
Y responder con cuidado,
y luego que un buen vestido
la harás para desposaros.
Mira si lo has entendido
como lo he dicho.
ZAPATERO
                           ¡Mal ajo,
que a esto del matrimoño
tengo el oído tan largo!
De modo que lo primero
me ha de decir, en llegando:
«Buenas tardes»; y dempués
qué hacienda tengo y qué años,
de dónde soy natural,
y luego cómo me llamo,
y que le haga un buen vestido.
¿No es esto?
SUSANA
                      Sí, sí.
ZAPATERO
                           ¡Mal ajo,
que se me abrió tanto oído!
SUSANA
A Dios, que ella está esperando.
Vase.
ZAPATERO
Verán la facilidad
con que respondo en entrando.
Gran cosa fue el avisarme
para no poder errallo.
Sale Juana y le hace cortesías.
JUANA (aparte)
Este sin duda es el novio;
no me parece muy malo.
ZAPATERO
Ya sin duda habló conmigo,
porque meneó los labios;
pero ¿qué fue lo primero
que había de entrar hablando?
JUANA (aparte)
No tiene mala presencia.
ZAPATERO
Ansina, ya me he acordado.
Muy buenas las tenga usté
y viva usté muchos años
por el favor.
JUANA
               ¡Ay, señores!
¿Pues hele dicho yo algo
para que así me responda?
ZAPATERO
Eso estaba yo ajustando:
tendré en muebles y raíces
hasta más de dos ducados,
porque tengo yo un majuelo
que le tenían tasado
en más de noventa reales;
es verdad no vale tanto,
porque está ya de tal data
que le habemos descepado.
JUANA
¿Y a qué propósito ahora
me sale con eso, hermano?
ZAPATERO (aparte)
Hasta ahora bueno va,
bravamente se la entrampo,
porque ella es medio inocente,
pero aunque ella fuera un diablo
¿cómo había de conocello,
respondiendo tan al caso?
JUANA (aparte)
Señores, ¿qué hombre es aqueste?
ZAPATERO
A eso voy: Yo nací el año
de setenta y ocho o cinco,
y hasta setenta en que estamos,
tengo yo, según mi cuenta,
entre doce y cuarenta años,
y aquestos los cumplo siempre
allá en el mes de los gatos.
Porque mire usté: mi padre
era su mercé escribano
y como en el mes de enero
suelen andar por tejados,
se enquillotró con mi madre,
que era doña Ana Collazos,
muy naturales de Colcos,
parientes de los lagartos;
y viniendo a echar la cuenta,
yo vine a nacer en marzo.
JUANA
Este hombre ¿es sordo o loco
o él está dado a los diablos?
Pues si habláis de aquese modo,
se deshará lo tratado.
ZAPATERO
Eso, hidalgo como el rey,
que nací donde he nombrado,
donde el solar de mis padres,
no hablo ahora de zapatos,
es tan conocido que,
aunque murieron quemados,
hoy permanecen sus nombres
en una iglesia estampados.
JUANA (aparte)
Él es sordo, no hay que andar,
¡buen lance habemos echado!
Hombre, queda ya advertido:
no hay nada de lo tratado.
ZAPATERO
Mire usté: en cuanto al vestido,
si vendo muchos zapatos…
JUANA
Pues ¿quién te pide vestido,
salvaje, que ya me enfado?
ZAPATERO
Yo soy el que gano en ello:
esta, señora, es mi mano.
JUANA (aparte)
¿Hay simplonazo como este?
Hombre o maza, ¿estás borracho?
ZAPATERO
Yo no sé, mas la comadre
dijo que yo era muchacho.
JUANA
¡Aparta!  ¿Búrlaste de mí,
simple, loco, mentecato?
Húyese y anda tras ella.
ZAPATERO
Ese favor pagar quiero
con daros aquí un abrazo.
JUANA
¡Tía mía!
Da voces y sale Susana.
SUSANA
        ¿Qué hay, sobrina?
JUANA
Libradme deste pelmazo.
SUSANA
Sin duda lo ha errado todo.
JUANA
Usté, tía, me ha engañado.
SUSANA
Pues ¿qué habéis hecho, tontón?
ZAPATERO
Yo por mí aquesta es mi mano.
JUANA
Tía mía, tía mía,
él es sordo; no me caso.
SUSANA
Si aquesto es público ya,
¿cómo puedes remediarlo?
Salen el sacristán y el vejete y hácenla cortesías.
SACRISTÁN
Dios sea en aquesta casa
y sea por muchos años,
que de vuestra dicha todos
es cierto nos alegramos.
JUANA
¡Ay, desdichada de mí!
SUSANA
Sobrina, no hagas reparo.
VEJETE
Y mil años la gocéis.
ZAPATERO
Pues aún no están acabados,
porque con aquesta boda
hemos arrimado el banco.
LOS DOS
Juana, sea en hora buena.
SUSANA
Sobrina, dale la mano
y dádsela vos también.
JUANA
¡Buen lance habemos echado
con tal marido!
ZAPATERO
                       Sí, quiero.
SUSANA
Poneos a estotro lado
y da señas.
ZAPATERO
           Sí recibo.
SUSANA
Él es un tontón y un macho.
ZAPATERO
Sí, otorgo.
JUANA
          Él es un borrico.
ZAPATERO
Sí, señora; esta es mi mano.
SACRISTÁN y VEJETE
Pues celebremos la fiesta
todos bailando y cantando.
Cantan.
SACRISTÁN y VEJETE
Con un sordo casamos
hoy a Juanilla.
SUSANAy SACRISTÁN
Y el dote que la damos
es la banquilla.
SACRISTÁN y VEJETE
Zapatero es el novio,
no de obra prima,
y demás de ser sordo,
tiene gran giba.
JUANA
Dígame, mi marido,
si bien me quiere.
ZAPATERO
Cumplo los años, niña,
a veinte y nueve.
JUANA
Bien conoces, mi vida,
que estás casado.
ZAPATERO
Juro a Dios que aún me duele
el alesnazo.
SUSANA
Démosle fin al baile,
si te parece.
VEJETE
Aunque no tiene cepas,
bien vale veinte.